Asamblea espera la terna del Ejecutivo para elegir al cuarto vicepresidente de este Gobierno

Quito –
El gobierno de Lenín Moreno ayer se quedó sin su tercer vicepresidente de la República tras la presentación de la renuncia irrevocable de Otto Sonnenholzner ante la Asamblea Nacional, que deberá aceptarla y provocar así la cesación del cargo.

Moreno llegó al poder con Jorge Glas como compañero de fórmula, pero salió del cargo una vez que se lo acusó de asociación ilícita en el caso Odebrecht, por el cual finalmente fue sentenciado a seis años de prisión. Lo remplazó María Alejandra Vicuña, que también fue denunciada por cobrar ‘diezmos’ a sus colaboradores en su etapa como asambleísta de Alianza PAIS; fue sentenciada a un año de cárcel.

En la carta, que ingresó a la Legislatura a las 10:20 de ayer, Sonnenholzner recordó que asumió el cargo el 11 de diciembre de 2018, que deja una Vicepresidencia enmarcada en el trabajo, diálogo, honestidad, austeridad e intolerante ante la corrupción en cualquiera de sus formas. Hizo hincapié que renuncia a todos los derechos, pensiones y cualquier tipo de beneficio a los que la Ley lo hace acreedor como exvicepresidente.

Tras un agradecimiento a Sonnenholzner, el presidente de la República, Lenín Moreno, le auguró éxitos en toda decisión que emprenda. Lo mismo hizo la ministra de Gobierno, María Paula Romo, “que tus decisiones sean las mejores para el Ecuador y su futuro”, escribió en su cuenta de Twitter.

En la Asamblea Nacional las fuerzas políticas esperan que el primer mandatario remita una terna para elegir al remplazo de Sonnenholzner; pero todos los bloques, incluido Alianza PAIS, rechazan una posible inclusión en la lista de la ministra Romo.
Según lo que determina la Ley Orgánica de la Función Legislativa en su artículo 43, el presidente de la República en un plazo de 15 días, luego de verificada la cesación, presentará una terna a la Asamblea, para que en un plazo de 15 días designe al vicepresidente con 70 votos.

El coordinador del PSC, Vicente Taiano, comentó que los aspirantes deben tener requisitos elementales de probidad, moral y ética. Que en lo personal opina que María Paula Romo es una mujer capaz, pero el país necesita diálogo y “ella tiene ya un agotamiento político con la Asamblea”.

Para el movimiento CREO, la renuncia de Sonnenholzner responde a un cálculo electoral, y que es temprano definir si se apoyará a los candidatos que se presenten; lo cuestionable es que el país viva de ensayo en ensayo, anotó.

El correísta Juan Lloret dijo que por el tiempo que resta del Gobierno “no veo muy trascendente esa designación, porque mucha gente cuenta las horas para que Moreno deje el poder”, y que no habría condiciones, por el desgaste político, que la ministra Romo sea aceptada dentro de la terna.

La oficialista Ximena Peña comentó que la renuncia de Sonnenholzner abre una oportunidad para oxigenar el gabinete; y que una postulación de la ministra Romo podría complicar los 70 votos.

Y para no complicar la designación, el independiente Héctor Muñoz señaló que lo lógico sería que se presenten nombres que puedan llegar a tener una especie de consenso, pues sería irresponsable que el nuevo vicepresidente entre en el cargo por ministerio de la ley. (I)