Coronavirus: Pruebas PCR para los viajeros que vienen al Ecuador será requisito que dependerá del país de origen

Como someterse a las pruebas PCR (reacción en cadena de la polimerasa) para detección del coronavirus no es accesible en todos los países, los test rápidos de los que disponen el Ministerio de Salud Pública (MSP) y el Municipio serían una opción para quienes pretendan llegar a Guayaquil del exterior.

Esto, una vez que el próximo 1 de junio el aeropuerto José Joaquín de Olmedo reanude los vuelos comerciales. La operación en cada estación aérea del país será con el 30 % de la frecuencia de vuelos.

Así lo indicó la ministra de Gobierno, María Paula Romo, quien señaló el lunes que el Comité de Operaciones de Emergencia (COE) nacional analizaría un reporte de la Cancillería sobre la situación, pues el propósito es buscar un equilibrio en la reactivación aeroportuaria a nivel nacional.

Aeropuertos alistan medidas para reanudación de vuelos

“Hay países, por ejemplo, en donde no se hacen pruebas de PCR a niños o en donde no se hacen pruebas de PCR a personas que no presenten síntomas. Queremos tener todo eso listo antes de que entren en vigencia requisitos que puedan ser difíciles o imposibles de cumplir”, refirió la ministra.
Inicialmente el COE decidió que para ingresar al país, el pasajero debía someterse a la toma de muestra para la prueba PCR avalada por un centro de salud o laboratorio autorizado por el país de origen del viaje, con un máximo de 72 horas antes de la fecha de entrada al territorio nacional.

Aquello causó preocupación entre quienes tienen familiares que quieren retornar al país desde el extranjero.

En Florida (Estados Unidos), por ejemplo, a quien no presenta síntomas del COVID-19 no le aplican la prueba PCR con el hisopado nasofaríngeo. Y en otras ciudades como Londres (Inglaterra) los resultados son entregados hasta después de cinco días laborables.

En cuanto a los vuelos nacionales, acorde con la petición de la alcaldesa Cynthia Viteri, se reanudarán paulatinamente. La ministra Romo manifestó que esto podría darse la segunda o tercera semana posterior al lunes 1 de junio.

“Que tengamos ya clara la operación para pasajeros de los aeropuertos; el aeropuerto de Guayaquil incluya también a pasajeros nacionales. Con un porcentaje muy bajo, insisto, no se van a reanudar de inmediato todas las actividades, ni tampoco creo que habrá la demanda que pueda de alguna manera igualar el uso o la frecuencia que nuestros aeropuertos tenían”, expresó la secretaria de Estado.

La reactivación de los vuelos nacionales preocupaba a la alcaldesa Viteri, quien señaló que permitir que a Guayaquil lleguen personas de ciudades que están en pleno proceso de alcanzar el pico de contagios de COVID-19 implicaba que en el Puerto Principal se produzca un rebrote de la enfermedad.
Hasta el lunes 25, el MPS reportó 9624 casos de coronavirus en la urbe porteña.

Protocolos en aeropuertos

El José Joaquín de Olmedo recibió los últimos vuelos comerciales el 17 de marzo. No obstante, desde ese entonces a la fecha las operaciones no se paralizaron del todo, pues la estación aérea ha mantenido vuelos humanitarios, de carga, militares y de emergencia, dispuestos por el COE nacional.

Por ello, Ángel Córdova, gerente de Tagsa (concesionaria del aeropuerto de Guayaquil), dijo ayer que la estación ya está lista para retomar las labores sujetándose a las medidas establecidas para la seguridad de los usuarios ante la pandemia.

Quienes acompañen a los pasajeros no podrán ingresar a la terminal aérea como antes. Solo podrán avanzar hasta el área de los parqueos y el viajero deberá entrar sin ninguna compañía, salvo algún asunto excepcional, citó Córdova.

Obligatoriamente todo viajero deberá usar mascarilla. Esto está normado en la ordenanza municipal que fija una multa de $80 por no acatar la disposición o trabajo comunitario de 8 a 16 horas.

Córdova indicó que han instalado medidores digitales de temperatura en todos los ingresos y dentro del aeropuerto. Además, colocaron un medidor grande de temperatura que puede abarcar hasta 40 personas en el aérea de arribo.

La terminal también instaló pantallas protectoras en todos los counters de atención al cliente y las estaciones de las salas de embarque para evitar el contacto entre el pasajero y el agente de la aerolínea.

En los asientos y en el piso se ha dispuesto señalética para que los usuarios conserven la distancia social sugerida. (I)