DIRECTOR EJECUTIVO DEL PROGRAMA MUNDIAL DE ALIMENTOS VISITA ECUADOR PARA CONOCER IMPACTO DEL COVID-19

El estadounidense David Beasley, director ejecutivo del Programa Mundial de Alimentos (WFP, por sus siglas en inglés), visita Ecuador para conocer de primera mano el impacto de la COVID-19 en el continente actualmente epicentro de la pandemia, donde se prevé un alarmante aumento del 269% de personas bajo inseguridad alimentaria severa.
Beasley, en el cargo desde abril de 2017, arribó este martes al país suramericano, donde mantuvo una entrevista telemática con el presidente, Lenín Moreno, y una reunión con el viceministro de Relaciones Exteriores, Cristian Espinosa.

Moreno resaltó en el encuentro la solidaridad del WFP con el pueblo ecuatoriano con la entrega de recursos que se emplearán para atender a las familias que se encuentran en mayor situación de vulnerabilidad además de las más afectadas por la pandemia.

Por su parte, Beasley «destacó la necesidad de una respuesta global» para ayudar a países que se han visto particularmente afectados por el coronavirus, al tiempo que agradeció el trabajo con el Gobierno de Ecuador para garantizar la seguridad alimentaria.

El responsable del WFP tenía en agenda hoy una reunión con embajadores y donantes, además de una conversación telefónica con un mandatario de la región para analizar la situación provocada por la pandemia en Latinoamérica, explicó a Efe una portavoz del Programa de la ONU.

El WFP, cuya función es la distribución principalmente de alimentos e insumos para proyectos de desarrollo, refugiados, desplazados o emergencias como desastres naturales o conflictos, prevé que en América del Sur y El Caribe el número de personas en inseguridad alimentaria alcance los 16 millones debido a la crisis generada por la COVID-19.

Eso supone un incremento del 269% respecto a 2019, lo que se traduce en que el WFP requerirá 328 millones de dólares adicionales este año para aumentar su respuesta humanitaria en la región y llegar a 3,5 millones de personas adicionales, incluyendo población nacional y migrante.

Por la tarde Beasley se desplaza de la capital, Quito, a la ciudad de Ibarra, capital de la provincia andina de Imbabura, donde el miércoles visitará varios proyectos en los que participa el WFP.

Entre ellos, un comedor regentado por monjas salesianas y una asociación agrícola con la que trabajaba para que sus alimentos entren en el sistema de alimentación escolar, además de mantener un encuentro con migrantes venezolanos y colombianos.

El Programa Mundial de Alimentos ofrece en tiempos de pandemia dos tipos de asistencia de emergencia en la región, uno en forma de bolsas de alimentos, pero también ayudas monetarias directas mediante transferencias o la entrega de vales de comida canjeables.

Beasley llegó a la región procedente de Estados Unidos, y el jueves tiene previsto viajar a Panamá, donde el Programa cuenta con una sede regional y centro de acopio humanitario, desde el que se han destinado más de 100 toneladas en asistencia sanitaria para la OMS, indicaron fuentes del WFP.

De esos insumos, Ecuador ha recibido más de una tonelada procedente de la regional Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Ese organismo alertó hoy de que uno de cada tres residentes del continente americano, unas 325 millones de personas, pueden ser mucho más propensos a sufrir formas graves de la COVID-19 debido a sus patologías previas, según un estudio que ha desarrollado junto a la Universidad de Londres. (I)