Firmas ligadas a exdirector en MSP contratadas en IESS

Una empresa conecta con otra. Comparten o se turnan gerentes o socios, cargos que con frecuencia ocupan contadores, abogados y parientes. Y todas, las compañías o sus representantes, pugnan en subastas por ganar los millonarios contratos de los hospitales del IESS en el país.

Es el perfil de las firmas ligadas a José Antonio Marazita Espinar, un exdirector de hospitales del Ministerio de Salud Pública, en Guayas, en la década anterior, y cuyas empresas y relacionadas han captado 110 contratos del IESS por $26,4 millones entre 2013 y 2019, según los registros de Contratación Pública, Sercop.

Ahí figuran tres contratos dados a su esposa, Carolina Suástegui, por $729 000, para comprar insumos de curación en enfermería; diez para la firma Medicalplus S. A., de la que es apoderado, por $2,6 millones; otros 23 contratos a la empresa Loupit S. A., que figura a nombre de su exsocio Wilson Molina Ramos, con $5,2 millones.
Contratos de 15 hospitales del IESS por $ 1 387 millones se concentraron en pocos proveedores
Siguen los contratos. La esposa de Wilson Molina, María Fernanda Güilcapi Armendáriz, recibió a título personal 26 adjudicaciones por $5 millones, entre otras cosas, para insumos de esterilización de heridas; y la empresa Starmedix S. A., donde aparecen como dueños los primos de Güilcapi, obtuvo 19 contratos por $4,8 millones.

Pero no es todo. Diguercorp S. A., la empresa en la que los hijos de Güilcapi y Molina constan como dueños, ha recibido seis contratos por $1,4 millones, también para dispositivos médicos en el Hospital Teodoro Maldonado Carbo. En Loupit S. A. y Diguercorp, donde está afiliado Wilson Molina, él figura con un sueldo de $500, el mismo salario que gana María Fernanda Güilcapi, afiliada a la firma que lleva las iniciales de su nombre MFG S. A.

Los nexos entre grupos no terminan ahí. Los completan Denisse Abad Grazzo, exsocia de Loupit, con catorce contratos por $3,1 millones, además de las empresas Peanfra S. A. y Palafren S. A., juntas han recibido nueve contratos por $3,3 millones. En empresas como Palafren, y otras, Marazita y su esposa, Carolina Suástegui, han sido gerentes o presidentes junto a los hermanos Xavier y José Luis Jordán Mendoza.

Los sobreprecios de la salud en el IESS colapsaron el hospital Teodoro Maldonado Carbo

Este último ha sido exfuncionario de la coordinación zonal 8 del Ministerio de Salud, área que incluye a Guayas y Samborondón, mientras que un cuñado de Xavier Jordán recibió el año pasado dos contratos de hospitales del IESS por $1,3 millones.

Este Diario envió por correo una solicitud de entrevista a Xavier Jordán y llamó a los teléfonos fijos y celulares registrados a nombre de su empresa Goncur S. A., pero no obtuvo respuesta. También dirigió en vano mensajes a Wilson Molina y María Fernanda Güilcapi, como indicaron en la empresa Loupit. “Escríbale un correo, ella hace teletrabajo, igual que el esposo”, dijo una empleada.

José Antonio Marazita y su esposa tampoco atendieron un pedido de entrevista enviado a sus correos.

Un empleado de la Corporación CS (Carolina Suástegui)-Peanfra indicó: “Realmente a ella no la va a localizar, le doy el número de la persona indicada y con ella para que le dé todos los datos, la señora Janeth Segarra”. Luego pidió tiempo para buscar el número y después ya no contestó las llamadas.

El empresario José Antonio Marazita, de 41 años, dista mucho de aquel médico que cuando tenía 30 años dirigió el hospital de Playas y promovió la creación de un consultorio de medicina intercultural que reivindique el oficio de curanderos y sobadores.

En el 2010 fue nombrado jefe del área de salud n.º 1, que incluía a la maternidad del Guasmo Matilde Hidalgo de Procel, donde su esposa recibió en el 2014 contratos por $3,4 millones para manejar “servicios de laboratorio clínico de alta complejidad”. Con ese mismo objeto, Carolina Suástegui, a través del consorcio CS Medical-Z&U Med, recibió dos contratos más por $4,9 millones en otros hospitales del MSP por cuatro años, una especie de privatización del servicio de laboratorio.
“Renuncio por motivos estrictamente personales, tengo que hacer una maestría”, dijo Marazita en junio del 2011 al dejar el cargo de director del Hospital Abel Gilbert Pontón, más conocido como Guayaquil, que desempeñó por cinco meses desde enero.

En esa unidad ya laboraba como analista de investigación Publio Vásquez Coronel, quien figura en otro grupo de empresas que ha recibido del IESS 152 contratos por $34 millones. Marazita también coincidió ahí con Luis Jairala Zunino, quien trabajó en el Hospital Guayaquil desde el 2004 hasta octubre del 2011 y quien fue gerente del Hospital Teodoro Maldonado y Ceibos.

Grupo familiar obtuvo 46 contratos por $7,7 millones en los hospitales del IESS

Marazita viajó a Estados Unidos y allá, junto a su esposa, acumuló acciones en compañías como Franpe LLC, Palafren Holdings LLC y Anfranpe LLC e Inmobest LLC, todas siguen activas, pero el año pasado dejaron de ser directores y nombraron en su lugar a la firma Tennis Management LLC, con sede en Delaware, considerado paraíso fiscal.

Marazita también compró bienes. Uno de ellos, de 400 metros en el piso 36, del lujoso condominio del Rise Brickell City Centre, en la zona de Brickell, al sur de Florida, lo adquirió en $920 mil en el 2016 y lo puso en alquiler. Un portal de noticias contó en septiembre del año pasado que ante una caída del sector inmobiliario, esta pareja vendió el departamento en $700 mil. El mismo portal web cita a esta pareja de venezolanos como propietarios de un holding de empresas que tiene más departamentos en ese Estado.
Nexos con Marazita y Xavier Jordán en otro grupo
Alexandra Aguirre, de 56 años, dice que no comprende cómo los datos de su empresa Invimedic S.A. aparecen en un contrato firmado por Denisse Echeverría García, una contadora de 37 años que fue empleada del área de compras públicas del hospital de Infectología de Ministerio de Salud en 2013, convertida hoy en una proveedora del IESS, que ha recibido contratos por $ 9,6 millones de los hospitales del Seguro Social.

“Invimedic tiene 26 años en el mercado, siempre hemos sido los mismos dueños, mi esposo y yo. A esta señora Denisse Echeverría yo no la conozco”, recalca Aguirre al negar que tenga vínculos comerciales con Echeverría o con las firmas ligadas a su cuñado Mario Paredes Álava, dueño de empresas farmacéuticas que en su conjunto han recibido de los hospitales del IESS al menos 1.100 contratos por $47 millones en el periodo 2013-2019, según una revisión realizada por este Diario a los registros del Servicio de Contratación Pública Sercop.

Entre las compañías ligadas a Paredes constan NutrimedEcuador S.A., que obtuvo 28 contratos en el hospital Teodoro Maldonado Carbo (HTMC), 50 en el Hospital General Ceibos y 561 de otras unidades del IESS. En total Nutrimed, cuyo gerente es Paredes, ha sido adjudicada por $3,7 millones.

Otra sociedad, Fresenius Kabi (antes Medisumi S.A.), que también fue gerenciada por Paredes consiguió 366 contratos por $ 4,8 millones; Invimedic S.A., de la hermana de su esposa, con $ 12 millones, y Biosalud S.A., de la que Paredes fue socio y gerente, $3,4 millones.

El contrato en el que figura Invimedic “evidentemente por error”, según señala Alexandra Aguirre, asciende a $ 2,1 millones y tiene observaciones por sobreprecio. Se firmó en agosto del 2018, durante la gestión de Luis Jairala Zunino, entonces gerente del hospital Teodoro Maldonado Carbo.

El objeto era la compra de insumos varios de enfermería, entre ellos agujas de punción lumbar, catéter para vía venosa central, gorro quirúrgico plegable, guantes, cuchillas desechables. pero también alfombras antibacterianas.

Una comparación hecha en el mismo año 2018, entre el precio ofertado por Denisse Echeverría en el HTMC y el proveedor Marcelo Larrea del Hospital Carlos Andrade Marín, de Quito, revela una diferencia elevada. Mientras al Andrade Marín le costó $ 35, el HTMC pagó $255 por cada alfombra antibacteriana de 60 cm por 120.
Invimedic no vende productos de enfermería, sino insumos médicos en las áreas de traumatología, neurocirugía y diabetes”, aclaró Alexandra Aguirre, socia de Invimedic S. A.

Aguirre reenvió a este Diario un oficio en el que le pide al hospital Teodoro Maldonado rectifique dicho contrato.

Denisse Echeverría, en cambio, no respondió un correo ni llamadas de este Diario que buscaba consultarle sobre sus contratos. Ella ha sido contadora de Biosalud S.A. y ahí trabajó hasta el año pasado con un salario de $ 500, pese a que su esposo Pablo Mendoza Noboa, quien figuró como socio de Paredes en esa empresa, hoy consta como dueño de la empresa junto a su hermana.

Los hospitales del IESS le han asignado contratos a Biosalud S.A., pero también a los clientes de esta compañía. Así, proveedores como la misma Echeverría y otros han recibido contratos.

Ella, por ejemplo, ha recibido adjudicaciones por $ 9,6 millones, Vicente Arévalo Cañarte por $6,7 millones, Fancisco Alejandro Maruri por $6,7 millones. Otras empresas también son clientes de Biosalud, entre ellas Corpmedec, y Comdispomed.

La primera, donde el padre de Echeverría figura como dueño, fue elegida por el IESS para abastecer de insumos médicos a todas sus unidades médicas durante los años 2012 y 2013, mientras que la segunda, donde Echeverría ha sido contadora, recibió contratos en 2018 y 2019 también para insumos médicos de enfermería valorados en $4,7 millones.

Fresenius Kabi, la compañía que Paredes gerenció, también consta como proveedora de Comdispomed al igual que las demás relacionadas. La que no consta ahí, pero sí en Biosalud S.A. es la empresa Dymarla S.A. proveedora de servicios por $ 220 mil en el 2018 y cuyos propietarios son los hijos de Xavier Edmundo Jordan Mendoza, quien en el 2015 fue investigado por lavado de activos tras una denuncia que fue desestimada.

El cuñado de Xavier Jordán, Luis Jarrín Gonzaga, recibió el año pasado dos contratos, uno del Hospital Teodoro Maldonado Carbo y otro del General Ceibos, ambos del IESS, por $ 1,3 millones para la compra de suturas de enfermería.

Xavier Jordán y su hermano José Luis (exfuncionario del Ministerio de Salud Pública, MSP) han administrado empresas junto a José Antonio Marazita Espinar, exdirector de varios hospitales del MSP en Guayas en el gobierno de Rafael Correa, cuyas empresas relacionadas han manejado $24 millones en contratos del IESS.
Yo no tengo relación alguna con ventas o contratos al estado ecuatoriano menos al IESS, yo viví en Estados Unidos ya desde hace tiempo, pocas veces he ido a Ecuador este último tiempo”, dijo Xavier Jordán.

En la ruta de empresas de Jordán y Marazita figura como administrador y ejecutivo, Joffre Jalil Intriago, exfuncionario del MSP durante la gestión de Marazita. (I)