Declaraciones unilaterales de independencia en Europa desde el fin de la II Guerra Mundial

 París -Desde el final de la Segunda Guerra Mundial, varios territorios europeos proclamaron unilateralmente su independencia, esencialmente tras la disolución de la Unión Soviética y de Yugoslavia, pero el caso catalán no tiene precedentes en la UE.
Durante la Guerra Fría: el caso chipriota

En 1974, nacionalistas chipriotas griegos fomentaron un golpe de Estado con el objetivo de unir Chipre -una excolonia británica independiente desde 1960- a Grecia.

Este fue abortado al cabo de unos días pero entre tanto tropas turcas invadieron el norte de la isla invocando la protección de la minoría chipriota.

En noviembre de 1983, el jefe de la comunidad chipriota turca proclamó la independencia de la “República Turca del Norte de Chipre” en el 38% del territorio donde estaban desplegadas las tropas turcas. Solo el gobierno de Ankara reconoce esta entidad. Varios intentos de solución posteriores fracasaron.

Chipre, dividido, ingresó en 2004 en la Unión Europea, que solo reconoce al gobierno griego del sur.
El hundimiento de la URSS

El hundimiento del bloque soviético acarreó la mayor oleada de movimientos independentistas en Europa desde 1945.

En marzo de 1990, Lituania fue la primera república de la URSS que proclamó su independencia. Las tropas soviéticas intervinieron en enero de 1991 (13 muertos) pero terminaron por retirarse.

Paralelamente, en junio de 1990, Rusia proclamó su soberanía bajo el impulso de Boris Yeltsin. Nueve repúblicas soviéticas declararon su independencia en agosto y septiembre de 1991.

En diciembre, los dirigentes ucraniano, ruso y bielorruso firmaron un tratado que puso fin a la URSS. De este desmembramiento nacieron 15 países, entre ellos los tres Estados bálticos que ingresaron en la Unión Europea en 2004.

Las tensiones separatistas en la región continúan hasta el día de hoy.

Transnistria, región de Moldavia con un alto porcentaje de población rusa, proclamó su independencia y la defendió con las armas en 1992. No está reconocida por ningún Estado.

Nagorno Karabaj, una región de Azerbaiyán con un alto porcentaje de población armenia, realizó su secesión en 1991. Una sangrienta guerra opuso, en torno a este territorio hasta 1994, a Armenia y Azerbaiyán, dos países que se volvieron a enfrentar militarmente en 2016. Nagorno Karabaj sigue siendo considerado internacionalmente como parte del territorio de Azerbaiyán.

Abjasia y Osetia del Sur, dos regiones separatistas de Georgia, estuvieron en el centro del conflicto georgiano-ruso de 2008. Terminó con el reconocimiento por parte de Moscú de la independencia de ambas. Solo Nicaragua, Venezuela y Nauru siguieron los pasos de Rusia.

En Ucrania, las dos “repúblicas” separatistas de Lugansk y Donetsk proclamaron su independencia en 2014, después de referendos. Ampliamente dependientes de Rusia, no están reconocidas por la comunidad internacional.

 El desgarro yugoslavo

Eslovenia y Croacia, las dos primeras entidades en desvincularse de la federación socialista de Yugoslavia, declararon su independencia en junio de 1991.

En Eslovenia, el ejército popular yugoslavo se retiró tras 10 días de enfrentamientos. El país se convirtió en 2004 en el primer estado surgido del desmembramiento de Yugoslavia que ingresó en la UE.

En Croacia, empezó una guerra con la minoría serbia, respaldada por Belgrado, que rechazaba la independencia. El conflicto, que costó la vida a 20.000 personas, terminó en 1995. Croacia adhirió finalmente a la UE en 2013.

Macedonia se autodeterminó de forma pacífica en 1991, tras un referéndum ganado por el sí con el 95% de los votos.

En Bosnia Herzegovina, la proclamación de la independencia en 1992 tras un referéndum boicoteado por la comunidad serbia desató una guerra de tres años y medio entre musulmanes, serbios y croatas que dejó cerca de 100.000 muertos y 2,2 millones de refugiados. Belgrado no reconoció a Bosnia hasta noviembre de 1995, tras los acuerdos de Dayton.

En 2006, Montenegro decidió mediante referéndum separarse de Serbia. En este caso preciso se activó un derecho a la autodeterminación previsto en la Constitución.

Kosovo, el último país nacido de las ruinas de la antigua Yugoslavia, proclamó unilateralmente su independencia en 2008, tras un primer referéndum en favor de la autonomía en 1991 y luego una guerrilla contra las fuerzas serbias.

Kosovo está reconocido por más de un centenar de países, pero no es miembro de la ONU. Serbia, sin embargo, aún lo considera parte de su territorio. (I)