‘Lo actuado por Jaime Estrada y directivos que acompañan ha sido ilegal e ilegítimo’, dice Javier Ferrero, abogado de Francisco Egas

Javier Ferrero, abogado español de Francisco Egas, espera que la Comisión Disciplinaria de la FIFA “archive el expediente” abierto contra el directivo de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) a partir de una denuncia de Jaime Estrada Medranda y otros miembros del directorio de la Ecuafútbol por, en el marco de una pugna dirigencial, haber acudido a los tribunales de la nación el 30 de abril pasado.

En diálogo telefónico desde España con este Diario, la defensa alegó ayer que el proceder del dirigente capitalino –removido de la presidencia de FEF el 24 de abril anterior, resolución ratificada en un congreso extraordinario del fútbol en mayo– se enmarca en una solicitud que “no tiene nada que ver ni ser resuelto por un órgano deportivo (…), porque es una violación de derechos constitucionales: a ser oído, a la tutela judicial, a la defensa, al honor”. Refuta al defensor legal de Estrada, el brasileño Marcos Motta, y plantea que lo actuado desde abril por el manabita y compañía “no tiene amparo legal alguno”.

El abogado de Estrada dice que usted y todo el equipo defensor de Egas pretenden “confundir e insinuar” que es menos grave que la FIFA le hubiera abierto expediente disciplinario al capitalino porque esto no surgió de oficio sino a partir de una denuncia. ¿Qué replica?

No hemos dicho nada de eso, que sea más o menos grave. No estamos, en ningún caso, intentando confundir. Tenemos muy claro qué ha pasado aquí y cuáles son las acciones que se están emprendiendo. Nada más. FIFA y Conmebol tienen obligación de dar trámite a cualquier tipo de denuncia, en este caso a instancia de parte. Estos señores (Estrada y compañía) han denunciado lo que ellos entienden que puede ser una infracción y el Sr. Egas se defiende.

Dice que tiene “muy claro” qué ha pasado. Entonces, a su criterio, ¿qué ha pasado en este caso?

Tenemos claro que todas las actuaciones del Sr. Estrada y los miembros del directorio que le acompañan –incluido el manabita, seis de nueve directivos– no están amparadas bajo la legislación ecuatoriana. Son acciones que no se pueden emprender, ilegítimas. Y es precisamente lo que el Sr. Egas ha denunciado y ha informado a FIFA y Conmebol.
La defensa de Estrada dice que la FIFA solo abre expedientes cuando ha encontrado “indicios de que se cometió infracción”, no en cualquier caso.

Me sorprende que se hagan este tipo de manifestaciones. Hay que ver cuál es la resolución. Ninguna resolución de FIFA dice que hay indicios de infracción o algún otro tipo de pronunciamiento. Es obligación de la Comisión Disciplinaria de FIFA dar trámite a las denuncias. Lo que consideramos, y como se ha visto en un procedimiento similar que hay en Conmebol, es que en ningún caso hay una infracción de la normativa por parte del Sr. Egas, porque respecto de los hechos que se están enjuiciando a partir de las actuaciones que realizaron los miembros del directorio, encabezados por el Sr. Estada, en ningún caso ha acudido a la justicia ordinaria para que se resuelva de fondo ese asunto, eso está en la justicia deportiva. Inmediatamente se puso en conocimiento de la Secretaría del Deporte de Ecuador, FIFA y Conmebol. Las actuaciones del directorio, que entendemos son ilegales e ilegítimas, se denunciaron por la vía deportiva.

¿Cómo se justifica entonces la acción de protección de Egas en los tribunales de Ecuador?

Lo que hizo el Sr. Egas es que, ante la actuación de estos señores a los que les daba exactamente igual lo que dijeran Conmebol y FIFA y siguieron adelante (con el congreso extraordinario del 1 de mayo), solicitó unas medidas cautelares de forma concreta por una violación de derechos constitucionales, lo cual no tiene nada que ver ni ser resuelto por un órgano deportivo, debe ser resuelto por la justicia ordinaria, porque es una violación de derechos constitucionales: a ser oído, a la tutela judicial, a la defensa, al honor. No hay causa, ningún tipo de sentido ni de infracción. El Sr. Egas siempre ha seguido los procedimientos establecidos tanto en la justicia deportiva como de Ecuador. Lo que ha hecho es defender lo que entiende que son sus derechos.

Estrada: En el lugar de Francisco Egas, yo consideraría mucho no seguir al frente de FEF; sería vergonzoso sin apoyo
¿Qué resolución espera usted por parte de la Comisión Disciplinaria de FIFA?

Espero el archivo del procedimiento. Creemos profundamente que no hay ningún tipo de infracción (de Egas).
¿Cuál es el estado del procedimiento disciplinario en FIFA?

Todavía no hay ningún tipo de trámite formal sobre este procedimiento. El Sr. Egas no se ha pronunciado. Hay apertura del expediente y ahora hay un plazo para que el Sr. Egas exponga su posición, algo que todavía no ha pasado. En Conmebol, en cambio, hubo intercambio de escritos y audiencias; FIFA no se ha pronunciado ni se puede decir qué hubiera manifestado o qué no. Estamos aún dentro de las instancias normales.
¿Cuándo fenece el plazo?

No se ha agotado el plazo que nos dio la FIFA para contestar, pero se trata del procedimiento habitual tanto en Conmebol y FIFA. Por escrito debemos responder y estamos todavía en plazo. Finaliza en los próximos días (prefiere no especificar), hemos pedido una extensión y esperamos contestación.

¿Cómo califica la actuación de la contraparte de Egas?

Es ilegal. No está amparado en la normativa: es un intento de violentar, de atentar contra derechos del Sr. Egas y mediante vías que no son adecuadas procesalmente. Es más, FIFA y Conmebol ya se han manifestado de alguna manera, en comunicaciones en las que no reconocen los actos del directorio. Al único presidente que reconocían es al Sr. Egas y que todo se analizaría con calma, dijeron, incluso la justicia ordinaria, que otorgó medidas cautelares sobre la base de que había una violación de derechos constitucionales en una situación de pandemia. Había claramente una declaración sobre derechos constitucionales, si no no se habrían dado las medidas cautelares. Tal es la ilegalidad la actuación del Sr. Estrada y compañía que esa obstrucción de la justicia ordinaria se la saltaron, no le hicieron ni caso. (D)