Agricultores lidian con el fin de la bonanza del cacao en Ecuador
Escrito por Redacción Flama Plus el febrero 3, 2026
Durante dos años Ecuador vivió un periodo excepcional, donde crecieron los precios, pero también la producción de cacao. La tonelada pasó de valores tradicionales de entre USD 2 000 y USD 2 500 a un pico de USD 13 000.
En números grandes se puede observar que en 2022 se exportaron 370 000 toneladas que se tradujeron en USD 865 millones. En 2023 se exportó menos, 362 000 toneladas, pero ya se sentía el impacto de los precios altos y se recibieron USD 1 170 millones.
En 2024 el volumen exportado llegó a 426 000 toneladas que se tradujeron en USD 3 351 millones. Y en los 11 primeros meses del 2025 se registraron 488 000 toneladas y un valor de USD 3 810 millones. Pero en el sector se dice que las exportaciones del año completo llegaron a USD 4 500 millones.
El fin de una era excepcional
Pero esta bonanza se ha terminado. “Eso obviamente fue aprovechado por nuestro país, por nuestros productores que recibieron precios que pasaban los USD 500 por quintal por muchísimo tiempo”, señaló Iván Ontaneda, Presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (Anecaca).
Ese auge transformó la dinámica rural. Familias que históricamente trabajaron con márgenes estrechos destinaron parte de esos ingresos extraordinarios a mejorar sus fincas, a tecnificar sus cultivos. En lo macroeconómico, buena parte de los USD 4 000 millones de superávit no petrolero que en 2025 tuvo Ecuador fue gracias al cacao. A un cacao de precios exorbitantes debido a la caída de la producción en África, pero también a un componente especulativo que terminó por inflar los precios en los mercados internacionales.
Incertidumbre en el campo
En los pequeños productores hay preocupación, y varias fincas con cultivos asociados como el banano, se apalancan hoy en ellos como soporte ante la caída del precio del cacao. Uno de los productores locales comentó que conoce personas que también han hecho crédito, y por el descenso del precio, tendrían problemas para cancelar esas obligaciones.
En espacios como la Unión de Organizaciones Campesinas Cacaoteras (UNOCAC), que agrupa a 1 300 agricultores, buscan blindarse. Freddy Cabello, presidente de la organización, explicó que tienen un acuerdo con empresas chocolateras en Suiza. “Nuestro cacao que acopiamos lo enviamos directamente a ellos a través de un programa de producción de cacao orgánico y Fairtrade”, dijo.
El sector teme que se frene el ritmo de inversiones, que se ralentice la tecnificación y que se agraven los problemas de seguridad, rubro al que se destinó en el último año USD 30 millones. Un nuevo ciclo está iniciando y el sector cacaotero llega a él con aprendizajes, con avances, pero también con desafíos por resolver.